Suscríbete a la newsletter para recibir información sobre próximos lanzamientos.

lunes, 19 de mayo de 2014


Los domingos dan para mucho ya se sabe y, además de agobiarme pensando en que llegaba el lunes, ayer, cuando estaba tumbada a la bartola en el sillón con la peli de después de comer como música de fondo, me dio por plantearme una cuestión filosófica hipermegatrascendental:

¿Existe el racismo en la novela romántica?

De pronto, me di cuenta de que jamás había leído ninguna en la que el prota o la prota, ya puestos, fuera negr@ o chin@. Raro, ¿no?
Sí he leído novelas con protagonista americano nativo (los indios de la pluma, vamos) y también las típicas de jeque árabe (no voy a entrar aquí en el debate de si, después del calentón inicial, una prota liberada será capaz de convivir junto a un hombre producto de una sociedad en la que la mujer es una ciudadana de segunda).

Pero ¿por qué no he leído ninguna novela romántica en la que el protagonista sea negro o chino? ¿Acaso es imposible imaginar un Christian Grey afroamericano de dos metros, ojos claros y con una tableta de cacao al 70%...? Cierto que encuentro más difícil visualizar un Mr. Darcy chino, pero pienso que en la novela romántica histórica (regencia, medieval, highlander...) la cosa racial se complica.

Yo, como autora de novelas románticas, tampoco me he planteado un protagonista con esas características. ¿Por qué? ¿Es un tema de convencionalismos; las cosas siempre han sido de cierta manera? ¿De racismo? ¿De que, simplemente, no pega?


Y tu protagonista favorito, ¿lo seguiría siendo si fuera de otra raza?

41 comentarios:

  1. Qué interesante Isabel. En USA existe el romance afroamericano que además tiene mucho tirón pero si no me equivoco no es interracial. Sí recuerdo alguna novela donde la protagonista era africana y el protagonista británico, pero la temática era Caribe y esclavitud, por lo que no encaja en este razonamiento. Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por pasarte, José. No conocía la existencia del romance afroamericano, pero claro es lógico. Me hace gracia que ellos tampoco mezclen. Has despertado mi curiosidad voy a informarme jaja. Un abrazo!

      Eliminar
  2. Ahí va de nuevo jajajaja

    Decía que es verdad que nunca hay protas así. Yo sólo lo vi en la serie Charley Davidson de Darynda Jones, no es el prota pero juega un papel importante y es de raza negra, a mí siempre me recuerda al médico de anatomía de grey que tenía unos ojazos impresionantes.

    Me gustaría leer con protas de otras razas :D

    Muy buena entrada.

    Besos
    Claudia - Libros de Romántica

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro de que lo hayas vuelto a intentar, Claudia, jajaja. Es verdad que los hay en papeles secundarios y veo que la mayoría no sois contrarias al tema. Habrá que planteárselo jeje

      Eliminar
    2. Pues si, además como puse en Facebook, en verano leí un libro de Megan Hart donde la prota era de raza negra :D

      Besos

      Eliminar
  3. Es cuestión de tamaño. Para novelas blancas, sin sexo ni nada, para qué malgastar tremendos instrumentos? Se pone a un blanquito y listo. Los asiáticos es que tienen el problema contrario, son más XS... A las mujeres occidentales no es que les pongan mucho, a no ser que sea un amante excepcional como el de la Duras, pero para eso hay que escribir como ella.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muy curioso tu punto de vista, Anónimo, no me había planteado que fuera cuestión de tamaño jajaja. Muchas gracias por pasarte!

      Eliminar
  4. Supongo que es uno más de los estereotipos que tenemos que derribar por nuestra cuenta. Personalmente, llevo tiempo muy tentada de crear un protagonista negro (no voy a poner eso de afroamericano, porque no sé de qué país va a ser nativo), y más viendo algunos actores muy atractivos que están saliendo en series últimamente.
    De momento, en la que estoy trabajando, hay un secundario de alguna exótica isla (misterio) para chuparse los dedos, y no cuento más, porque aún está en proceso de creación.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así me gusta, Teresa, que rompas moldes jajaja. Yo tampoco suelo usar lo de afroamericano y nativo americano, en el fondo me parece una cursilada, pero me ha salido así ;)

      Eliminar
  5. Hola Isabel, muy buen articulo. Pienso como tú.
    Hubiese molado un grey así.
    Pero parece ser que todos tienen que ser blancos, y monos.
    Yo solo he visto afroamericanos en libros de novela negra, de misterio, o de ciencia ficción, pero en romance pocos.
    Un beso guapa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por pasarte y dejarme tu opinión, Ester!! Un abrazo!!!

      Eliminar
  6. Podria estar liando palabras para contarte lo que opino de este tema... pero te lo resumiré en:
    ¡¡¡Me encantaria leer una novela romantiquísima entre un chico coreano y una españolita!!!

    ¿¿¿Lo haràs tú, Isabel???

    Besoteeees

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaja, no lo había pensado, pero tampoco lo descarto. Muchas gracias por pasarte, Lía!!!

      Eliminar
  7. Una de las cosas que más me gustó de Spanish Lady, de Claudia Velasco, fue precisamente que el protagonista era gitano. Me pareció sumamente original.

    Yo no creo que haya racismo, pero sí una imagen idealizada de quién y cómo tiene que ser el protagonista. ¿Por qué no hay protagonistas gord@s o baj@s? Digo en términos generales, que seguro que por ahí habrá algun@, claro.

    Por otro lado, entiendo que en España lo más habitual es blanco + blanca porque es lo que vemos en la calle. Pero seguro que pronto habrá parejas más interculturales, porque las nuevas generaciones ya se están mezclando. Yo ya he visto alguna pareja blanca + negro con niños preciosos. Posiblemente en Francia, donde la mezcla es una realidad desde hace años, ya haya algún protagonista de otro color ;-)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es verdad, no había caído en el protagonista de Claudia, Syra! Pues sí, un prota gitano es muy rompedor y, como tú dices, creo que en unos años habrá más parejas interraciales protagonistas de novelas románticas. Un abrazo!!

      Eliminar
  8. Hola... yo creo que va más allá de racismo, yo lo llamaría elitismo. Los protagonistas masculinos tienen mucho dinero, tienen una belleza increíble, físico lleno de músculos, perfectos. ¿Qué mensaje nos da esto? ¿Qué oportunidades tienen los peladitos, los que no tienen un físico de gimnasio, es decir, las personas NORMALES que vemos todos los días? ¿Y qué oportunidad tiene una mujer que no es una belleza, sino que es "del montón", no tiene le mejor de los físicos, no es una belleza, tiene celulitis? ¿Qué oportunidades habría para ellos? La vida real es distinta. Sería terrible que se remitiera a estos estereotipos porque entonces, los que no cumplen esos estándares de belleza, la pasarían terriblemente mal. Resumiendo, yo no lo veo como racismo, sino como elitismo. En cuanto a mi protagonista (mejor dicho, al hombre que elegiría como pareja), lo que me interesa más es lo de adentro. Me gusta la inteligencia, el desafío. ¿Sino, cómo hacía Sartre para tener a un montón de mujeres a sus pies? Miren que era más que feo... Muy buena reflexión, Isabel.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como te comenté en Linkedin no creo que sea eso, exactamente. La novela romántica es un género muy concreto, lleno de arquetipos y con, obligatoriamente, un final feliz. ¿Qué puede ser más irreal que eso? Yo la veo como un intento de desconectar de la realidad diaria y trasladarte durante unas horas a un mundo idílico y maravilloso, donde todo acabe siendo perfecto. Es una lectura de evasión y, como tal, creo que la gente se da cuenta de que la vida no es así. Yo creo que la mayoría de las lectoras de romántica (yo incluida) no buscamos la realidad en estas historias, para eso existen otros géneros. Un abrazo, Anna!!

      Eliminar
  9. Pues así haciendo memoria... leí una hace siglos en la que el protagonista era muy bohemio y tal, y la verdad es que al final era gitano. También recuerdo una de Johanna Lindsay (sí, ya sé que las de jeques las dejamos aparte, que también he leído alguna de esta autora) con un protagonista medio hawaiano, y el único asiático que me viene a la memoria es Miya, de la saga Vanir. Japonés, para más señas. Y está entre mis favoritos de la serie. Negros... definitivamente creo que no he leído ninguno, al menos de protagonista. Y ya por completar, también recuerdo haber leído una con un medio indio (de la India), como protagonista.
    Pues oye, con la tontería son unos cuantos.
    Personalmente si el protagonista me gusta, me da igual de qué color sea. Aunque me atraen las mezclas, lo reconozco. Producen unos rasgos muy exóticos e interesantes...
    Muy interesante el artículo, Isabel, enhorabuena.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues sí que son unos cuantos, Lucía. Yo la verdad es que como he dicho en la entrada, no recuerdo a ninguno. Salvo al gitano de Claudia que me ha recordado Syra y otro de Lisa Kleypas, creo. Pero tienes razón, las mezclas dan unos resultados de lo más interesantes. Gracias por pasarte, Lucía!!

      Eliminar
  10. Supongo que es simplemente por que no es lo habitual. Me explico. Por lo que sé, las escritoras/es soléis plasmar personajes que os atraigan en vuestras novelas y si os pasa como a mí, lo normal es que uséis estereotipos de la misma raza/comunidad/cultura... Si os dicen así a bote pronto "dime 5 macizos/macizas" normalmente piensas en gente de tu propia raza.
    Otra cosa es que no se use por racismo, que no creo.
    Pero vamos, que ponéis a una protagonista tipo Beyoncé y ya os digo yo que el protagonista no le va a hacer ascos. :P (y para los protagonistas masculinos lo mismo he? Por ejemplo Gary Dourdan )
    Así que ya sabéis, que ahora se lleva mucho el mestizaje.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No puedo estar más de acuerdo contigo, Realmántico. Es más una cuestión de costumbre que de otra cosa, de hecho, hasta ayer no me había parado a pensarlo. Lo que está claro es que la mayoría de lectoras no le harían ascos a unos protagonistas de otras razas. Mil gracias por pasarte y dejarme tu comentario!!

      Eliminar
  11. En mi caso el racismo no tiene futuro: me gustan los hombres independientemente de su raza. Además:
    Los hombres de raza negra me suelen gustar mucho, quizá más que los de raza blanca, o mejor dicho caucásica.
    Los de raza árabe, me chiflan (hay cada moro por a´hi que no me importaría que me dejara mancha!!)
    Los orientales en general me gustan menos. Aunque hay algunos que me recontrachiflan! jajajaja.
    De los indios (me refiero a los americanos de raza, los "mayas, aztecas, jajaja) tengo algún semiídolo por ahí que me quita elsentido.
    Los esquimales me van menos, aunque sigo diciendo lo mismo: siempre hay escepciones.
    ¿Me dejo alguno? Ah, sí, los "mal llamados" blancos: los caucásicos me van, sobre todo los latinos, los mediterráneos. Pero vuelvo a lo mismo: hay algunos nórdicos, germanos o similares, que vuelven "piruleta".
    Tengo un problema: de los hombres, me gustan casi todos. Menos mi jefe. Jajajajaja
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que lo he captado, Mary Ann, te gustan TODOS jajaja, haces muy bien, así hay más donde elegir. Qué mala suerte con tu jefe, a ver si te lo cambian ;) Un abrazo y gracias por pasarte!!

      Eliminar
  12. La curiosidad despertarte en mi, que razón llevas y que buen debate!habrá que mirar lo de romance afroamericano comentado por José de la Rosa.....

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo voy a investigar, Eugenia, porque la verdad es que en EEUU hay de todo, desde romances religiosos (amish y cosas así) y ahora me entero de esto. A ver si saco ideas jajaja. Gracias por comentar!

      Eliminar
  13. Muy buen punto, si me pongo a pensar, a la hora de escribir tiendo inevitablemente a hacerlo sobre lo que más conozco, aunque estoy recordando que tengo por ahí un relatito corto donde ella era asiática y él occcidental, pero como era muy corto no sé si vale :P Ahora como lectora, me gusta de todo y estoy cien por cien a favor del mestizaje, así qué, manos a la obra ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso creo yo, Marisa, que hay que empezar a cambiar el chip jajaja. Gracias por pasarte, un abrazo!!

      Eliminar
  14. ¡Hola, guapa! Me encanta el debate y aportaré el caso de una saga que estuve leyendo y que está destinada al público norteamericano. La prota se queda con un mulato. Pues bien, si vierais las broncas de los lectores. ¡Eternas discusiones en amazon! ¡Pedidos acalorados para que elija al otro candidato! Jamás vi algo así, algunas lectoras están francamente enojadas jajajaja. Es decir que todavía hay mucha gente con mentalidad del siglo pasado. ¡Ah, y conste que creo que los ARQUETIPOS de la novela romántica que tú señalas están para romperse... es mucho más divertido así!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué divertido, Irene! Es verdad que a veces somos de ideas fijas, va a haber que lanzarse a la aventura!! Un beso!!

      Eliminar
  15. Es algo que me había planteado desde hace tiempo, y comencé poniendo como rival del prota de mi novela a un chico afroamericano. Es bueno que se estén rompiendo los moldes, pero sucede poco a poco.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues muy original, porque, como hemos comentado, no se ven a menudo las parejas mixtas en romántica. Mucha suerte y gracias por pasarte!!

      Eliminar
  16. Quizá tenga que ver con lo que nosotras idealizamos como el "perfecto". Quiero decir, que lo que es "perfecto" para mi es "no.perfecto" para otro. Lo que es bien bonito es una pareja de distintas culturas (yo le tengo como una cosa a la palabra "raza"). Eso es muy lindo e interesante, por ejemplo, tú eres una mujer occidental, con tus costumbres, y te topas con un árabe. Y resulta que al principio te chocan ciertas costumbres, como por ejemplo, que entre los musulmanes está permitida la poligamia (tienen varias esposas), y también quizá te sorprenderá que no puedas salir a la calle sin chador, o burka. Una novela diversa (cuyos protagonistas pertenezcan a distintas culturas) creo que a una la "pondría" mucho. Otro recurso bello, es el hombre rudo. Ese que no es tan perfecto, que quizá parece poco sensible, pero que es fuerte. Que es capaz de trepar montañas, pelear contra todos, es decir muy intrépido o valiente. Yo cuando leo una romántica me derrito cuando ese que es muy pero muy insensible, de pronto... dentro de él existe una sensibilidad que se empeña por negar, por ocultar, y se enoja si se le nota pero a la vez eso lo puede... No sé si me explico... Un abrazo!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Te explicas muy bien, Anna, jajaja. Está claro que lo que es distinto enriquece y lo vuelve todo más interesante. Y el hombre que describes... ME GUSTA!!

      Eliminar
  17. Me da igual el color del protagonista. Tal vez lo elegimos "blanquito" porque se aproxima más a nuestro ideal estético. Acabo de terminar una novela policíaca de Qiu Xialong (muy recomendable). El protagonista es chino, como ya debes suponer. Me parece un hombre muy atractivo, tanto en lo físico como en lo intelectual, y desde luego me encantaría que fuera un protagonista de novela romántica.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Al parecer, a la mayoría no les importaría un prota de otra raza, pero me da la sensación de que los orientales ganan por goleada. Qué curioso. Muchas gracias por pasarte, Lydia. Un besazo!!

      Eliminar
  18. Sí que es cierto lo que comentas. De todos modos, en mi novela “La lectora de almas”, en la que las parejas secundarias tienen muchísima importancia (casi diría que es una novela coral), una de ellas está formada por dos chicos, uno de raza china y el otro de raza afroamericana. Y en el segundo volumen tendrán mucha importancia. Por otra parte, estoy escribiendo el cuarto volumen de la Saga Hermandades y una de las parejas adolescentes protagonistas estará formada por un chico de raza blanca y una chica afroamericana. Por tanto, ya tenemos un poco de diversidad, aunque sí que creo que debería ser más habitual.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Se nota que eres una autora que arriesga, Judith!! Espero que esas parejas mixtas les encanten a los lectores. Mil gracias por pasarte y dejar tu comentario. Un abrazo!!

      Eliminar
  19. Una entrada muy interesante y que, además, particularmente me toca muy de cerca. A mí me encantan los hombres asiáticos, independientemente de que sean chinos o de cualquier otro país, que Asia no solo es China aunque desde el lado occidental tendamos a creer que sí. Tanto me gustan que el protagonista de mi novela "el cielo de Bangkok" (ya de paso aprovecho y me hago un poco de publicidad, con tu permiso por supuesto ;P), es tailandés. Así que por supuesto que me encantaría encontrar protagonistas de raza asiática en novelas románticas. Si no me equivoco, hasta la fecha hay poquitos por no decir ninguno.

    ¿La razón? Pues, honestamente, yo sí creo que en gran medida es por racismo. De hecho, los prejuicios raciales que existen todavía en este país es algo que compruebo todos los días en el trabajo, entre las bromitas jocosas de mis compañeros, que se lo pasan de miedo a costa de mi debilidad por los hombres asiáticos. Que conste que yo soy la primera en reírme de sus chascarrillos, el tema nos ha dado muy buenos momentos, pero no dejo de reconocer que los chistes pasan de la broma a la ofensa para cualquier persona de esa raza con más frecuencia de la que debiera.
    Creo que tenemos mucho que aprender todavía en este sentido.

    De todos modos me encanta ver que, por los comentarios que he leído, hay mucha gente abierta a dejar de lado los estereotipos para dar paso a héroes que no sean el típico "guiri". Que vale, está muy bien pero... honestamente, ¡donde se ponga lo exótico!

    Un beso y espero que tú también te animes a "experimentar" ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tienes razón, Adriana. Después de subir la entrada me di cuenta de que tendría que haber dicho oriental o asiático (a veces nos traiciona el subconsciente), pero creo que, en realidad, es un tema más de costumbres que de racismo en sí. Tomo nota de lo del "experimento" jajaja. Muchas gracias por pasarte por aquí. Un abrazo!!

      Eliminar
  20. Me he puesto a pensar y es verdad que muy pocos de los libros que he leído tienen protagonistas de otras razas. Me acuerdo de estos dos:
    - La novia china de Mary Jo Putney
    -Corazon en peligro de Suzanne Brockmann(él es negro)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, justo acabo de leer el de la Putney, pero el otro no lo he leído. Si te paras a pensarlo resulta curioso. Gracias por comentar, Salana!

      Eliminar

Visitas

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Isabel Keats. Con la tecnología de Blogger.