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miércoles, 1 de febrero de 2017



Confieso que han pasado semanas, incluso meses, en los que no he escrito una palabra. Y no, no ha sido el famoso «bloqueo del escritor» (en realidad, no creo en él), simplemente, no me ponía a ello. En los últimos tiempos, me había convertido en la reina de la «procastinación», esa palabra tan fea que está tan de moda en los países anglosajones, pero que aquí ni siquiera ha entrado en el DRAE y que más o menos viene a decir: «Deja para mañana todo lo que puedas hacer hoy».
Se había apoderado de mí una especie de angustia, de desencanto. Ya no me divertía, la escritura había pasado a convertirse en una pesada obligación con el estrés añadido de estar a mitad de una novela y pensar que la palabra «fin» no era más que una meta inalcanzable. Uno de esos momentos en que el futuro se te antoja más negro que los sobacos de un grillo y dudas de todo: la presencia en las Redes es una pérdida de tiempo, la competición por los primeros puestos en las listas de ventas un sinsentido, poner al día el blog una pereza, los nuevos lanzamientos ya no ilusionan...
Pero una mañana tuve una revelación. Sí, como lo oís. Mis ojos se abrieron de golpe, oí una voz tonante... Está bien, no fue para tanto, pero lo cierto es que, de repente, comprendí que la escritura es como la vida. ¿Quién no ha empezado a hacer deporte de forma regular y a los pocos meses ha tirado la toalla con un: «¿Para qué?»? ¿Quién no ha querido en un momento dado mandar a la porra a su pareja con un: «¿Vale la pena?»? ¿Quién no ha soñado con meter unas cuantas cosas en una maleta y desaparecer un buen día sin dejar ni una mísera nota? (Está bien, puede que esto último no lo haya soñado todo el mundo, pero yo fantaseo a menudo con la idea de largarme a vivir a una cabaña solitaria al borde de una paradisíaca playa australiana... a ser posible cerca de los Hemsworth).
Y no, no soy Paulo Coelho, pero he llegado a la conclusión de que la clave de todo está en la PERSEVERANCIA, así con mayúsculas. Deberían enseñarla en los colegios: lengua, matemáticas y PERSEVERANCIA; gimnasia, física y química y PERSEVERANCIA.
Después de esta loncha, os lo resumo en una frase: creo que solo existe un camino para alcanzar tus metas y es tirar P'ALANTE.


PS: Desde que tuve la revelación estoy ON FIRE. Llevo días escribiendo muy por encima de mi media de palabras diarias y mi novela de las vacas va como un tiro. 

10 comentarios:

  1. De acuerdo en todo. Incluido lo de largarme a vivir a una isla desierta... Con esos dos dioses nórdicos cerca por si me canso de estar sola...

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    1. jajajaja, Teresa, y yo que pensaba que era un monstruo jajaja. Un beso!!

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  2. Creo que todos en algún momento hemos pasado por esa etapa en cualquier ámbito de nuestra vida. Y a veces es necesario para enfocar las cosas de nuevo y reeducarnos en lo que no nos motiva. Me alegra leerte y saber que has encontrado la motivación y sobre todo que estés cómoda, eso es lo más importante. ;)

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    1. Sí, tienes razón, la motivación es muy importante. Muchas gracias, Laury, y gracias por pasarte!

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  3. Totalmente deacuerdo contigo. Todo en la vida es perseverancia. Supongo que debe de ser duro, pero por otro lado tambien debe de ser bonito y satisfactorio tener seguidores, que apoyan toda esa constancia y esfuerzo. Quedate con eso, con lo felices que nos haces a algunos y lo que disfrutamos de tu trabajo.

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    1. Tienes razón, Anónimo, sé bien que no puedo quejarme. Solo por tener lectoras como tú todo compensa. Un abrazo!

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  4. Comparto contigo prácticamente todo lo que cuentas y me alegro infinito de que escribas de nuevo.
    Hoy alguien que me está ayudando mucho a gestionar algunas cosillas con mis emociones me ha dicho que si vemos un punto negro en una hoja y hacemos zoom sobre él lo veremos todo negro, pero si nos alejamos veremos todo lo que lo rodea... No dudes de lo mucho que nos gustan las historias que compartes con todos nosotros y que merece la pena... siempre.
    Un abrazo!

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    1. Me encanta la metáfora del punto negro, Inés! Muchas gracias por los ánimos que me das y espero que tú te animes también. Un fuerte abrazo!!

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  5. Hola Isabel, a veces también eso nos sucede por haber completado ciclos, y es señal de un ciclo nuevo por venir, que ya has dado todo. Claro que cada caso es muy personal, la intención al hacer esto difiere en cada uno de nosotros. A mi me sucedió que hice varias novelas abordando diversos géneros y temáticas, pero llegó un momento en que yo sentía que en materia de narrativa ya lo había dicho todo. Paralelamente en aquel entonces hacía prosa poética, lo cual derivó en poesía. Mi caso, entonces, fue que después de creer que la poesía era algo complicado e inalcanzable, una vez lograda caí en la cuenta de que ya siempre seguiría por ahí. Es más, si hoy tuviera que crear otra novela, ya no tendría ninguna gana. Con esto quiero decirte que cuando uno se cansa, quizá sea una revelación de otra cosa por venir. O quizá sea simplemente un grito desesperado del alma que dice "Oye, chica, tómate una pausa, descansa para volver y ser millones". Un abrazo!

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    1. Me ha encantado tu comentario, Anna, y creo que tienes mucha razón, quizá sea un ciclo nuevo lo que está por venir así que estaré muy pendiente para no dejar pasar el tren. Mil gracias por todo. Un besazo y me alegro de que hayas descubierto la poesía (te aseguro que para mí eso sí que es inalcanzable)!

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